No hagas de tu cuerpo la tumba de tu alma.

Cuando las cosas se complican, no se cansan de hacerlo. Vuelven a complicarse más y más. Cuando las cosas se complican, hay salidas que no logras encontrar.

Cuando las cosas se complican, me siento sola, pero luego recuerdo que siempre habrá alguien allí cuidándome… gracias y perdón por ser tan ingrata.

You are my hero.

Al amor de mi vida

Inexplicablemente hermosa, eso es lo que puedo decir de nuestra relación. Mágica, eterna, apasionada y real. Tranquila, caótica, intensa y suave.

No puedo escribir exactamente qué es lo que siento, aunque sean palabras intensas, no se asemejan a lo que intento expresar, no se han creado las palabras para describir un amor tan grande, así de simple.  Tan solo 9 meses y parece más que una eternidad, y aún así no me canso de ti, no me aburro de ti, pues tu personalidad no lo permite. Me alegras, me sorprendes, me derrites, me enterneces, me excitas, me desesperas, me apasionas… imposible aburrirme de ti. Tengo tanto por decir que el tiempo y las letras me quedan cortos.

Eres la persona perfecta para mí. Tus defectos te hacen perfecto, y aunque a veces me den ganas de ahorcarte, eres mi única esperanza de ser feliz. Es cierto eso de que hay “muchos peces en el agua”, pero yo quiero a uno pelucón y que te tenga tus mismas características Y SIMPLEMENTE NO EXISTE OTRO, así que… quédate conmigo, ¿si?.

Es extraño la relación que hay entre nuestro amor y el tiempo, ya que a veces pareciera que vamos en los primeros meses por cómo nos comportamos y las cosas que nos decimos, pero a la vez parece que lleváramos años de años juntos por la confianza que nos tenemos.

Me gusta compartir contigo mis momentos más especiales, como por ejemplo, el nacimiento de mi gordo, y agradezco infinitamente que me permitas compartirlos contigo, en verdad significa mucho para mí. Siempre dices que estarás cuando yo te necesite, esté donde esté, y déjame decirte, que lo has comprobado, mi vida, valoro mucho el interés que muestras hacia mí… nunca nadie me había hecho sentir así, tan especial, tan única, tan bonita, tan importante, tan amada.

También quiero decirte, Mi Amor, que en mi vida no hay nadie más importante que tú. Hay veces cuando estás de regreso a tu casa, en que yo siento un disque “presentimiento”, pero a veces dudo si en verdad es eso, o el simple miedo que tengo a perderte, pues si te pasa algo, yo no lo soportaría por nada. A veces, cuando me siento de esa forma, me imagino lo peor, cosas horribles que podrían pasarte en una ciudad tan insegura como esta, y no puedo evitar derramar algunas lágrimas… para mí no existe un futuro en el cual no estés presente, para mí no hay destino que no te incluya, estás en mis sueños y en mis metas, estás y estarás en mi vida hasta que Dios lo quiera… y rezaré para que sea hasta nuestra siguiente vida.

Alucinar contigo es hermoso, pensar en que podemos lograr este tan anhelado “por siempre” me llena de esperanza, ya que estoy segura, y nunca había estado tan segura, de que nosotros sí podríamos lograrlo, con un poco de paciencia, podríamos concretar todo lo imaginado, desde lo más sutil hasta lo más alocado… amor no va a faltar, te lo aseguro.

Me llenas de vida, me haces feliz, me rescataste de un hueco en el que no dejaba de caer y me llevaste a la cima de las sensaciones y placeres, me devolviste la esperanza y me mantienes en pie, eres mi bastón, eres mi sostén, eres mi motor y mi vida entera.

Gracias por existir, por haberme elegido y aceptarme como soy.

Gracias por este amor tan inmenso que creaste en mí.

Gracias, mi amor, por ser así.

No me da miedo decir que te amo y te amaré por siempre.

Clasificación del sexo desde lo ideal hasta lo más bajo.

1. Procrear con amor placenteramente.
2. Procrear con amor.
3. Hacer el amor.
4. Solo procrear.
5. Por puro placer.
6. Desórdenes mentales (ninfómanos)
7. Necesidad de placer (arrechos)
8. Prostitución
9. Obligación o presión (entre enamorados o esposos)
10. Forzado (violaciones)

¿Objeciones?

Reblogged from Retrogasm

Extraño los días en que no me preocupaba de mi atuendo, cuando sabía que podía aprobar un examen solo prestando atención a la clase, cuando mi mente no entendía la canción de Susy Díaz, cuando solo esperaba al recreo para poder jugar, cuando decía que ellos iban a ser mis amigos por siempre y me la creía.

Extraño ser una niña aplicada y responsable, avergonzarme cuando alguien se enteraba que me gustaba una persona y decirle “pero no le digas a nadie”; actuar como una chica rebelde, que estaba en contra de las chicas que se maquillaban y que se vestían de rosado; no tener idea de que a las mujeres también se les podía hacer sexo oral; exigirle a la Miss de inglés que cumpla con el juego que debía hacernos todos los viernes; no haber sufrido nunca ni haber derramado nunca una lágrima por amor.

Extraño ser una de las primeras en intentar verse emo; sufrir por primera vez el dolor más rico del mundo: un piercing; la “comuna” que teníamos con un amigo y mi primo; pasar horas de horas junto a una mujer increíble sin que se nos acabe el tema de conversación, contándonos lo que sentíamos, muriendo de risa a cada segundo, criticando a otros y sufriendo juntas; las peleas con un brother por su homofobia; hacer todo el practiquemos de geometría para que nos pongan buena nota; pasarme los recreos y los minutos en el bus yendo a Física estudiando Biología para impresionar a Fernández; las palabras e ilusiones que pasaban por nuestra cabeza, al recordar a nuestros “amores” y decir “es tan lindo”; ser tres, solo tres, inventándonos apodos y descubriendo que “MRA” resumía nuestros nombres; sentarme cerca a la gran ventana del 3er piso, sin esa maldita barrera que ahora tiene; los momentos que pasábamos con esa otra persona, cuando salíamos a celebrar algo, o cuando íbamos los tres juntos a donde sea, porque a mí me daba roche ir sola con él; a mi Shih-Tzu que está en el cielo.

Extraño nuestras huelgas fallidas contra nuestro cambio de tutora; ir de compras y hacerme cambios de look; tener una medalla de 2pac en el pecho; los quinceañeros que son dueños de gran parte de mis historias; el primer cigarro de toda mi vida; que no me caiga ni una pelirrara ni una enana engreída; abrazar a esa gorda con todo el sentimiento que esto necesitaba; reir con las asquerosidades de alguien que se fue; tener que escondernos para podernos besar; que un tutor nos enseñe a bailar salsa para el día de la madre; sentarme en la parte posterior izquierda, cerca a la gran ventana del 3er piso, con una gorda y una pelirrara; haber sido 6 veces infiel en menos de un año; las mariposas en el estómago; verlo y quedarme con él sin saber qué rayos decir; a un “hombre” potón con pitillo y un chullo que se pelee conmigo por un humano; a lo/as 10 tutores/as diferentes que tuve; salir corriendo del salón; los celos que sentía la verla cerca; las noches de depresión sin razón; gritarle al mundo que era bisexual y comprobarlo; escuchar canciones tristes y ponerme a llorar de la nada; hablar horas de horas por msn y al verlo no saber qué decirle; que seamos los cuatro un cuarteto muy bonito; las obras de teatro; los “Todo por el Arte”; las salidas en grupo al Olivar

Extraño salir con una gorda todos los días de verano; agarrar con una gorda sin ningún tipo de compromiso; poder contarle a la gorda cosas y llorar en su hombro; el primer bimestre cuando aún estaba en el mismo salón con la pelirrara; bajar las escaleras y encontrar a un montón de idiotas haciendo idioteces; entrar al salón donde estoy a hablar con un clown y una orate; verlo de reojo para que no se de cuenta; ver a una pelirrara tratando de conquistar a quien ahora es una de sus pesadillas; hacer cualquier cosa para llamar su atención; aún preocuparme por mis estudios; al mejor tutor que he podido tener; olvidarme de las clases para ir atrás a conversar con mi tutor; ir a la cafetería con la gente de mi promoción, sentir que aún éramos uno, comenzar la confirmación sin ninguna espectativa; no rezar en el salón de confirma; pararme sin hacer nada en el círculo; que los catequistas me callen; los tortazos en la cara; las mil y un experiencias que pase en ese pequeño lugar; volverme adicta al tabaco; volver a hablarle como siempre; amistarnos e intentar que todo sea como antes; sentirla cada vez más lejos; vagar en las horas de geometría; hablar de cualquier cosa con mi musculoso, cagarme de risa con mi musculoso, sentarme delante de mi musculoso, babear a escondidas por mi musculoso; las papas fritas de bembos con helado;

Soy nadie para obligarte.

Soy Católica, creo en Dios, voy casi todos los domingos a Misa, me confieso, comulgo, escucho cada palabra que dice el padre en la fiesta, las interpreto y trato de ponerlas en práctica, rezo todas las noches por ti, por mí y por los demás, hablo con Dios y Él me responde. Para mí nada de esto es imposible.

No trato de volverte católico, trato de que seas una mejor persona, porque eso es lo que hizo Dios de mí: una mejor persona. Con sus límites y sus consejos, Él con su divinidad me hizo más humana. ¿El Papa? ¿Los sacerdotes? ¿Las monjas? a mí ellos no me interesan, yo soy de Dios, y si Dios hizo que se cree un templo, y su voluntad es que yo asista, lo haré.

La Iglesia y su mala imagen no es mi culpa, no es culpa de los católicos, no es culpa de los catequistas, es culpa de nuestra humanidad. Y sí, sé que si quieres ser sacerdote debes alejarte y olvidarte de ciertas cosas, pero al fin y al cabo todos somos humanos y vamos a fallar en algún momento. Dios nos perdonará, pues no le queda de otra, aún con todas nuestra imperfecciones nos ama y aunque tú no creas en Él, Él sí cree en ti.

Las personas me critican por ser catequista y defender a Dios, pero lo seguiré haciendo hasta que Él mismo me lo permita. Yo no critico tu opción religiosa, me parece perfecto que no creas en nada ni en nadie, o que tal vez tengas tus propios dioses. Yo creo en Él porque me da esperanzas, porque me da fuerza, porque me ha dado todo lo que tengo, porque Él es el único que puede reunir a 120 jóvenes a escuchar sobre su existencia, yo soy solamente su herramienta para transmitir todo lo que tiene para enseñar, yo soy nada sin Él, Él es mi todo.

Solo pido una cosa: respeta mis creencias, así como yo las tuyas.

Tú eres mi amigo, si yo te pidiera que vayas a un lugar no es para joderte la vida, si no porque sé que eso te puede ayudar, porque a mí me ayudó, y a muchísimas personas más… no te imaginas cuántas.

No te pido que seas católico… te pido que seas mejor persona, te pido que no lastimes a otros, te pido que no te mates, que no te rindas, que no pierdas la esperanza nunca.

Mojarte es un arte

Ve despacio, suavemente, que lentamente mi lengua te alcanza.
De un lado para otro, mis brazos al rededor de tu cuello, mi mano alcanza tus cabellos y los presiono contra mí, tú al sentirlo me aprietas contra tu pelvis, poco a poco la calentura sube, mi mente se pierde.
No puedo más, te necesito aún más cerca. Sin dejar tus labios me siento en la cama, ven conmigo, acuéstate aquí, porque es el momento de seguir.
Me voy hacia atrás y tú sigues cerca, sin darme cuenta estás encima mío. Tus labios bajan al rededor de mi cuello, yo solo cierro los ojos y lo siento placentero.
Regresas a mi boca y tu lengua es una delicia, siento entre mis piernas un calor incontrolable y la humedad que se acerca.
Sin pensarlo, mis piernas están alrededor de tus caderas, tú bajas y subes haciéndome sentir en las nubes… sigue, amor, sigue, con más fuerza.
No puedes parar, tu respiración se acelera y tus manos quieren más… no me opongo, pues yo me comportaré igual.
La ropa estorba, quítatela ya.. pero en vez de eso, paras ese intenso beso y te vas.